La Historia

Los Secoya (o Siekopa’ai, como se refieren a sí mismos), alguna vez tuvieron un inmenso territorio que se extendía aproximadamente 7,000,000 acres (2,800,000 hectáreas) entre los ríos Putumayo y Napo desde Ecuador hasta Colombia y Perú. Son reconocidos por su perspicacia chamánica y su conocimiento de plantas medicinales, con usos tradicionales para más de 1,000 plantas diferentes. Su idioma, el Pai’koka, es parte del grupo lingüístico Tucano Occidental.

Los Secoya ahora cuentan con alrededor de 600 personas en Ecuador y alrededor de 900 en Perú. La actividad misionera, la extracción de caucho, la colonización, la producción de aceite de palma, la actividad petrolera y una guerra civil de décadas entre Ecuador y Perú han resultado en un territorio muy reducido y fragmentado en ambos lados de la frontera. En Ecuador, los Secoya actualmente no tienen título legal o derechos reconocidos sobre su territorio ancestral y han sido acorralados en un territorio muy reducido de 50,000 acres (20,000 hectáreas) situado a más de 100 millas (160 kilómetros) de su territorio ancestral y rodeado de campos petroleros, plantaciones de palma africana a gran escala y una red de carreteras que aceleran la tala ilegal y la invasión de tierras. Los impactos paralelos a la cultura Secoya y la forma de vida tradicional han sido alarmantes.

El Futuro

El equipo Secoya de la Alianza Ceibo enfrenta un momento esencial en la conservación de su selva tropical y su cultura ancestral profundamente ligada a la tierra. Separados por las fronteras impuestas y desplazados por la guerra civil en la década de 1940, los Secoya de Ecuador y Perú ahora están trabajando en conjunto con la Alianza Ceibo para la reunificación de una sola nación Secoya. El equipo Secoya de Ceibo está trabajando para cartografiar las rutas de migración ancestrales y producir testimonios en video para apoyar los reclamos de tierras, lograr la doble ciudadanía para todo el pueblo Secoya y recuperar legal y culturalmente más de un millón de acres (400,000 hectáreas) de su territorio selvático ancestral.

También está claro para el Equipo Secoya de la Alianza Ceibo que a medida que sus ancianos fallecen, gran parte de su conocimiento ecológico, su sabiduría espiritual y sus habilidades prácticas del bosque desaparecen con ellos. En respuesta a esto, el equipo de Secoya está facilitando una serie de iniciativas comunitarias centradas en la transferencia de conocimientos y prácticas tradicionales, que incluyen la recuperación del consumo de las bebidas ancestrales a base de yoco y yagé, promover jardines de plantas medicinales tradicionales y talleres de costura para diseñar y crear vestimentas tradicionales. Además, habiendo proporcionado sistemas de recolección de aguas de lluvia a todas las familias Secoya en Ecuador, Los Secoya se están enfocando en la instalación de energía solar en comunidades remotas.

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